lunes, 29 de septiembre de 2008

Zeitgeist, una ayuda para despertar

Por Camila Matrero

La manipulación social a través de la generación del miedo y la división, han separado a los humanos de su sentido de poder y realidad. El proceso que ha ocurrido por siglos, si no milenios. Religión, Patriotismo, Raza, Riqueza, Clase y cada forma de identificación arbitraria separatista y así concebida, ha servido para crear una población controlada, fácilmente maleable en las manos de unos pocos. Dividir y Conquistar es el lema, y mientras la gente continúe viéndose como separados de los demás, se prestan a sí mismos para ser completamente esclavizados




Avance de la película

Zeitgeist es un documental, que se propuso abrir un poco los ojos del planeta ante la mentira en la que TODOS estamos inmersos hoy, antes y mañana. Los autores, jóvenes norteamericanos que pusieron todo su conocimiento e investigación en Internet, sin ánimo de con ello obtener ganancia alguna, fueron censurados en Estados Unidos. Sin embargo, el número de espectadores haciende a 10 millones de personas y va en aumento.

El caudal de información que arroja la película es inmenso, así que está dividida en tres partes: la primera muestra la mentira del cristianismo, así como de otras religiones; la segunda desmantela el engaño del Gobierno de George W. Bush acerca de los ataques 'terroristas' a las torres gemelas y los atentados ocurridos en Londres durante el 2005; y el ultimo segmento analiza como es manipulada nuestra opinión a través de los medios y como utilizan las guerras para que no seamos conscientes, mantenernos desinformados y de esta forma no seamos capaces de tener un pensamiento crítico.


Acceder a ver la película completa

domingo, 28 de septiembre de 2008

Política eduKativa


Por Camila Matrero



La educación está en crisis, el presupuesto no alcanza y desde el Gobierno parecen empeñarse en reducir la cuestión a un mero reclamo minoritario. Los sectores más poderosos económicamente reciben subsidios por cada percance de mal agüero que tienen, mientras los hijos del pueblo padecen las consecuencias de un sistema educativo en decadencia. Los edificios se caen, a los docentes no se les paga, los planes de estudio responden a las necesidades del mercado, en lugar de adecuarse a las del país. ¿Cómo vamos a ser un país en serio? si las escuelas y universidades son vaciadas de estudiantes.


Indudablemente la Argentina se encuentra envuelta en un gravísimo proceso de movilidad social y educativa descendiente. Aquellos que no han tenido padres profesionales difícilmente puedan llegar a serlo. Incluso a la clase media, el Estado le cortó el lazo que tan bien los unió décadas atrás.

Por su parte, el movimiento estudiantil y docente le está haciendo frente a la situación de una manera excepcional. La CONADU Histórica y SUTEBA no dan el brazo a torcer en su reclamo salarial. Los secundarios se pusieron firmes, ante el recorte de becas del Jefe de Gobierno Mauricio Macri, quien no tiene reparo en dejar desamparados a 30 mil alumnos de la enseñanza pública, pero no duda en ampliar el subsidio de la educación privada, que esboza los 100 millones de pesos. Desde las universidades denunciaron el ahogo presupuestario organizando asambleas y movilizaciones por facultad. La respuesta de la Facultad de Ciencias Sociales fue, quizás, la más contundente; tomó por dos semanas su casa de estudios, en pos de conseguir un edificio que aglutine a todas las carreras (hoy divididas en tres sedes).


El viernes todos los sectores unieron sus reclamos en una marcha Nacional Educativa, la cual trató de evidenciar la problemática. Estaban presentes: estudiantes, docentes, los trabajadores en huelga de FATE –incluso- fueron a brindar su apoyo. Lamentablemente ni una sola cacerola salió de los balcones, parece que el debacle educativo no les compete, no al menos tanto como el aumento de las retenciones.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los colectivos están de festejo

Por Facundo Cornejo



Un día como hoy, pero hace 80 años, el primer colectivo comenzó a circular por las calles porteñas. En ese tiempo, el transporte público automotor estaba conformado por los taxis, el tranvía y tan sólo una línea de subte, la A, que unía Plaza de Mayo con Primera Junta.

El nacimiento del colevtivo se dio a raíz de que un grupo de taxistas se reunieran en un bar de Floresta y que, para poder buscarle la vuelta a la escasez de trabajo que reinaba en ese entonces, a uno de ellos se le ocurrió tomar la idea que algunos de sus colegas llevaban a cabo los fines de semana: en sus autos llevaban hasta seis personas desde lugares clave hasta el hipódromo de Palermo o a las canchas de fútbol con una tarifa accesible, que podía ser de cincuenta centavos o un peso por cada pasajero, según la distancia.

La buena repercusión que tenía el transporte compartido llevó a que lo intentaran con un servicio diario. Así fue que en la mañana del 24 de septiembre de 1928, el primer pasajero subió en Rivadavia y Lacarra rumbo a Primera Junta, en un recorrido que incluía una parada en Plaza Flores. Para los que tienen mirada atenta: en el cruce de ambas avenidas se puede ver una placa que recuerda el nacimiento del denominado en ese tiempo "auto colectivo".

Para captar la atención de los clientes, el chofer -en cada una de las paradas- gritaba "¡A Plaza Flores, 10 centavos! ¡A Primera Junta, 20!" Y como fue la primera línea, se la llamaba "La Primera", que en estos días es la línea 1, que sigue realizando ese recorrido, aunque expandido.

En esa época era raro ver que una mujer se subiera a los colectivos, por lo que los choferes muchas veces iban en los viajes acompañados por sus novias o hermanas y así generar confianza entre el público femenino.

En estos tiempos, es más frecuente escuchar la expresión bondi para refererise al colectivo. Pero ¿de dónde surge este término? Se trata de una derivación de bond, bonos del tranvía del Río de Janeiro y, a su vez, al vehículo -que comunmente es llamado bonde- aunque se pronuncia bonyi.

Con ocho décadas en movimiento, este invento criollo lucha por recuperar ese esplendor que tuvo en sus comienzos.

Momento Bizarro

Por Nahuel Merino

Viernes, 5 AM. El que redacta esta nota se encuentra un viernes a la madrugada en un bar del barrio de Ramos Mejía, y mientras tomaba una de las últimas cervezas de la noche, se da vuelta y ve en un plasma, el siguiente videoclip.





Inmediatamente luego de haber visto el video, hubo una necesidad de buscar información.

El tema se llama Paragua y es de Cocó. El clip, filmado íntegramente en Once, surgió de las fiestas Plop!, que se realizan en un boliche en el barrio de Flores, en dónde una parte importante de su público es gay. Plop! la organiza un grupo de teatro, proveniente de San Telmo. De allí surgió Cocó, que realizó este cover parodia al tema Umbrella de Rihanna, una cantante proveniente del caribe.






Al parecer, no fue el que escribió estas líneas el primero en enterarse de esta canción, pero igual ameritaba que los preciados lectores que aún ignoraban de la presencia de Cocó, disfruten su encanto.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Los nuevos viejos

por Daniela Casaretto

“Los adultos mayores del tercer milenio constituyen un nuevo modelo de viejos, la nueva manera de envejecer de los baby boomers”, explica Marta Waldmann, licenciada en psicología y especialista en gerontología. La generación nacida entre 1946 y 1960, hijos del boom de natalidad de la posguerra, forma el ejército etario más grande que se haya conocido. Entre 1950 y 2000 se triplicó la población con más de 60 años; en el 2050 serán 2000 millones, el 20% de la población mundial. “Los longevos saludables son los excepcionales de hoy, la mayoría de mañana”, afirma la gerontóloga.

“Estamos en un período de destrucción y reconstrucción del concepto tradicional de ‘ser viejos’. Se trata de un fenómeno muy nuevo que involucra a la generación de los baby boomers. Ellos rompen con los prejuicios y mitos que impone la estética cultural de lo joven. Muchas veces la sociedad hace circular una imagen de “viejo” asociada a lo pasivo e inoperante, pero cada vez más personas, superados los 50 años, emprenden proyectos, e incluso en mayor medida que los mismos jóvenes. He tenido casos de personas de 90 años que se han acercado preocupadas por sus hijos de 70. Es cuestión de actitud, la edad no limita la capacidad de aprendizaje”, sostiene la licenciada. Como diría un proverbio Zen: “Envejecemos y morimos porque vemos a otros envejecer y morir”. La licenciada Waldmann resalta que “en la época de nuestras abuelas el promedio de vida era de 55 años. A los 50, la abuela se ponía la mantilla negra, actuaba como vieja, su biología se adaptaba a ese proyecto y cinco años más tarde estaba muerta. Hoy la nueva generación se anima a cuestionar ese mandato social en el que la estadística condicionaba a la abuela, a la vez que la abuela fabricaba la estadística”.

El avance científico aumentó el promedio de vida en más de 20 años. La nueva generación de viejos no sólo vive más, también vive mejor. Prolongar el envejecimiento saludable es el gran desafío de la gerontología del tercer milenio, saber si las “-osis” (artrosis, osteoporosis, etc.) son patologías obligadas o son respuestas biológicas al sedentarismo y al estrés. “No se debe morir demasiado tiempo, sino vivir más tiempo. Por ello es que a los geriátricos oponemos, en ciertos casos, las universidades para la tercera edad”, explica Marta Waldmann.

Los espacios universitarios dirigidos a estudiantes mayores son un modelo importado de Francia. Existen hoy cerca de 20 universidades de este tipo en todo el país. “Con el objetivo de mantenerlos activos y perfeccionar sus conocimientos, en el Centro de Estudiantes Mayores de la
Universidad Maimónides (CEMUM), organizamos cada año encuentros participativos, ciclos de cine-debate y talleres semanales como teatro, estimulación de la memoria, antropología, arte e inglés, entre otros”, describe Waldmann.

Muchas veces las universidades pueden ser una alternativa a los geriátricos. Éstos son instituciones de cuidado gerontológico que admiten en un 80% a personas discapacitadas (enfermas) o envejecidas. En este caso, la internación resulta necesaria, sin embargo, muchas veces el deterioro físico se debe al abandono que los mayores hacen de sí mismos en el propio geriátrico. En este sentido, las discapacidades pueden evitarse con las medidas preventivas y los estilos de vida impulsados por las universidades.

La ciencia ha extendido la cantidad de vida, el propósito es ahora extender la calidad. Tal como dio a conocer la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya no interesa sólo la Expectativa de Vida, sino también la Expectativa de Vida Saludable. La Argentina se ubica en el lugar 40 del ranking mundial, con una Expectativa de Vida de 74 años y una Expectativa de Vida Saludable de 68 años. En pocas palabras, casi un 10% de nuestras vidas es de pura dependencia y discapacidad.

De a poco, vemos cómo se incluyen caras y cuerpos de ancianos en diarios y revistas. Muchas veces, como estrategias publicitarias para incorporar un nuevo target al mercado de consumo masivo. En los EE. UU., se ha descubierto que los mayores de 50 años acumulan más riqueza y poder de gasto que ningún otro grupo, y varios sociólogos argentinos ven esta franja etaria como el cliente potencial de las grandes marcas: según el INDEC, el 20,2% de los mayores de 65 años se ubican en la clase media alta.

Junto con la discriminación, se asiste a la construcción de un nuevo modelo de “viejo”. Figuras como Mirta Legrand, Abuelas de Plaza de Mayo o las luchas de los jubilados, son aportes a una reformulación del concepto. Es cierto que existe un exceso de juventofilia en el ambiente publicitario, pero no faltan los nuevos-viejos emprendedores: a los 60 años, un publicista, Gabriel Dreyfus, está convencido de que “hacen falta muchos años para llegar a ser joven”.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Llegó la primavera y una propuesta distinta

Por Facundo Cornejo


Más allá de que los astrónomos digan una y otra vez que la primavera empezará mañana a partir de las 12.44 hora argentina, es una tradición que se festeje cada año el 21 de septiembre. Y este año hay muchas alternativas, entre ellas una en la que el alcohol no está invitado.

Con el lema Festejá con nosotros una primavera diferente, la Fundación Proyecto Padres y la Revista Ja! (con apoyo de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad) organizan la jornada Divertite sin alcohol, y se espera una convocatoria de 5.000 adolescentes.

El lugar de encuentro será en la avenida Figueroa Alcorta y La Pampa, de 12.30 a 18.30, con entrada libre y gratuita.

La propuesta incluye bandas en vivo, presencia de famosos, torneos de metegol inflable, espectáculos circeneses, sorteos y premios.

Para este evento, los organizadores pusieron afiches en 1.500 colegios públicos y privados de la Ciudad y el Conurbano.

"El Día de la Primavera es la meca de los chicos en relación con el alcohol. Nosotros queremos hacer algo alternativo, que no sea planteado como una contrapropuesta a que los chicos vayan a Palermo. Lo que queremos es plantear un espacio para disfrutar con amigos e incitar al diálogo", contó al diario La Nación Ignacio Barra García, uno de los organizadores.

Los promotores de esta movida esperan tener repercusión. Y no es la primera vez que realizan este tipo de actividades: la Revista Ja! (que se distribuye gratis en varias escuelas porteñas y bonaerenses) lleva a cabo una fiesta por mes, a la que van cerca de 2.000 chicos. Y ya llevan más de 15, a la que asistieron más de 25.000 jóvenes. Además de bailar, hay campeonatos de pump it up, juegos interactivos y sorteos.

"Tenemos que romper el mito de que tomar ayuda a desinhibirse y ser más cancheros. Nuestra idea es darles una oportunidad a los chicos para que puedan elegir otra cosa", sintetizó Barra García. Una propuesta diferente, sin alcohol de por medio.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Play the music, Guachín!

Por Nahuel Merino

La cumbia es un movimiento musical muy heterogéneo, con muchas variantes a través de los países y regiones. Para los porteños, que siempre miraron con malos ojos esta música, hay un nuevo tipo de cumbia, que suena en los bares más top de Palermo Soho. Se trata de la cumbia experimental, que se encarga de mezclar todo tipo de cumbias, remixarlas o mezclarla con reggae, hip hop y otros estilos.

El pionero de este movimiento fue el holandés Dick, El Demasiado, y uno de los primeros dj´s que lo acompañó fue Javier Sonido Martínez, que desde hace seis años se dedica de lleno a éste nuevo movimiento. Los dos juntos crearon el Festicumex –Festival de Cumbia Experimental-, un fenómeno que copó fuerte en Buenos Aires.

Javier Martínez me recibe en su departamento en Congreso, y lo primero que hacemos es ir a los chinos de la esquina a comprar yerba y gaseosa, enseguida volvemos al departamento para comenzar con la entrevista.
"El año pasado empecé por primera vez a viajar, estuve bastante tiempo afuera" comenta Javier rodeado de cajas con vinilos y de libros en holandés y otros idiomas.
-¿Te fue bien?

-Si, estuve dos meses por Francia y ahora hace poco tres semanas por estados Unidos haciendo un programa de radio con DJ Rupture, y dos meses por Bolivia a principio de año.

-Uno se imagina que en América latina puede llegar a prender esta idea, ¿pero con qué cara te miran los franceses cuando vas y te ponés a tocar?

-Y… hay situaciones diferentes, depende el contexto. Me tocó estar con gente que es curiosa y abierta, y se presta a escuchar cosas que habitualmente no escucha y está todo bien, pero hay otros a quienes les choca mucho y la rechazan. Es parte del desafío hacer que les llegue-.

-¿Cómo fue que creaste con Dick el Festicumex?

-Lo arrancamos en Buenos Aires en el 2003, en octubre, lo adaptamos al contexto de la ciudad y lo ambientamos como una procesión religiosa en homenaje al Padre Teresa. (En la pared hay colgado una pintura de aquel festival en el que se presencia la muerte del Mártir cumbiero en un accidente de automovilístico)

-¿Y lograron tener éxito, prendió la idea?

Mirá, lo hicimos en el Hotel Bauen y llegamos juntar 1100 personas.

Zizek, la cueva de la nueva cumbia

Luego de festivales realizados en Córdoba, Buenos Aires y Holanda, decidieron darle una forma más concreta al espacio de la cumbia experimental y ahí nació Zizek, una fiesta que se realiza todos los miércoles en Niceto Club, en pleno barrio de San Telmo y que retoma todo los proyectos que se hacía en Festicumex.

“El primer intento que hice fue la fiesta La Sonidera, hace tres años y era demasiado jugado, mezclaba cumbia y dance y la gente no entendía nada, no estaba preparada todavía”.
Luego llegaría la fiesta Zizek, que se realiza en Niceto Club, en Palermo Soho. Así fue que con el tiempo, la fiesta se fue haciendo fuerte y cada miércoles en Niceto es un clásico ir a escuchar cumbias experimentales o hip hop.

El lugar es una mezcla de turistas con ropas extravagantes, gente sentada en las mesas o bailando y con tragos en las manos, pero la aceptación es general, algo que tiempo atrás hubiera sido inimaginable. “En América Latina, en Colombia, lo q tocas en Zizek es un clásico, es como la música de sus abuelos, acá esa música es desconocida, se escucha mucha cumbia nacional, nomás, yo creo que la idea es volver a las raíces de la cumbia y de las regiones”.

-En una entrevista dijiste que en los primeros tiempos, el dueño de un lugar donde fuiste a tocar, te trajo una computadora y te dijo “está todo bien, pero acá quieren que toques New Order” (risas)… ¿no te dio ganas de decir “esto no es lo mío” y largar todo?

(risas)… -Sí, anécdotas así te sorprenden, te da ganas de salir con otra cosa, pero todo lo nuevo choca al principio.

Pero ahora que ya no te ocurre eso y empieza a haber un circuito para que suene este movimiento, ¿no tenés miedo que se estandarice y se apunte más a la cantidad de gente y no a la calidad del sonido?

-No, creo que no me molestaría realmente que se popularice, creo que es como todo, hay un momento en que deja el undergound y se abren muchas puertas comerciales, pero todavía esta como algo underground.

“Lo que los porteños no quieren ver”

En el Mágico Boliviano, en el barrio de Liniers la alegría desborda, la cumbia villera suena de fondo y la gente con lentes de sol y camperas deportivas bailan, aplauden, se besan, chamuyan.
En un rato va a tocar una banda de cumbia boliviana, la gente no conoce a Sonido Martínez, no lo ubica. Este es el escenario que según Javier “los porteños no quieren ver, por que les hace acordar lo que ellos quieren obviar, lo que ellos crearon o lo que tienen miedo de ser”.

Los que marginan ésta música, para Martínez son “sólo los porteños de ciertos barrios, que viven en su burbuja, pero la cumbia esta bien presente en todos lados, no hay un argentino que no la escuche”, y agrega que “a la cumbia villera puntualmente acá la discriminaron y de afuera, especialmente en México, es tomada como algo muy bien logrado, para mí fue lo mejor que le pasó a la música tropical en Argentina”.

La cumbia es un movimiento que tiene sus orígenes antes de que Elvis Presley comenzara a menear su pelvis y a cantar el Rock de la cárcel. En toda es furor, los programas que la transmiten son uno de los más vistos los sábados y sin embargo la música tropical todavía es rechazada, o mal vista por ciertos músicos, aunque algunos ya la empezaron a utilizar en sus repertorios. “La gente cayó en que ya no somos la pequeña Europa”, sentencia Javier.

Las fronteras cada vez se achican más y la cumbia ya empezó a acaparar y meterse dentro del rock, que cada vez más híbrido, dejó de criticar la poesía de la música tropical para empezar a usar sus sonidos. Pasa que los dos estilos, se reinventan a si mismos.